¿Doctor últimamente me sangran las encías, es esto normal?

SONRISA2Esta es una de las preguntas que muchos de los pacientes hacen cuando visitan al dentista, y la respuesta contundente es: NO….no es normal.
Lo primero y más importante que debemos saber es que las encías sanas no sangran. El sangrado se debe a la inflamación de las encías lo cual es el resultado de un acumulo de placa bacteriana (película suave y pegajosa constituida por bacterias y restos alimenticios) que se adhiere a las paredes de los dientes y que no ha sido removida por medio de un cepillado correcto.

El sangrado en principio puede ser de vez en cuando, pero al progresar el endurecimiento del acumulado de placa puede ser cada vez más frecuente al cepillarnos los dientes o al comer algún alimento.
La gingivitis o inflamación de las encías va acompañada de enrojecimiento, hinchazón localizada o generalizada o sangrado. Si esta inflamación se controla con una correcta higiene dental, es totalmente reversible y no conlleva ningún problema añadido, pero si la inflamación y el sangrado persisten, pueden dar lugar a la enfermedad periodontal o más comúnmente conocida como piorrea. Esta es una enfermedad que avanza despacio y no causa gran dolor, hasta que está muy avanzada y notamos movilidad de los dientes.
En esta fase la placa bacteriana se endurece transformándose en sarro y se adhiere al diente, de tal forma que afectará a los tejidos que soportan los dientes, como consecuencia se irá disminuyendo el hueso, se perderá encía, podría haber sensibilidad al frio o calor, posiblemente caries y pérdida de los dientes en el peor de los casos.
La mejor forma de tratar una gingivitis es una correcta higiene dental mediante el cepillado, uso del hilo dental y un colutorio libre de alcohol, además de visitar periódicamente al dentista y si es necesario realizar una limpieza profesional.
En caso de encontrar sarro que conlleve a una pérdida de hueso, se realizará un tratamiento específico que consiste en curetajes o raspado radicular, proceso que se hará en varias sesiones y con anestesia, quitando y limpiando el sarro que se acumula debajo de las encías y conseguir así que estas vuelvan a la normalidad.
Además se le instruirá al paciente con técnicas de correcto cepillado, el uso de una pasta de dientes y colutorio específico adecuado a cada caso.
Como conclusión, puedo decir que es necesario visitar al dentista mínimo dos veces al año para revisión rutinaria y hacer una limpieza dental profesional (en caso de ser necesaria) mínimo una vez al año. Una buena higiene bucal y hábitos de vida saludable son factores importantes a la hora de mantener sana nuestra dentadura.